La investigación del Instituto de Neurociencias (UMH-CSIC) abre la puerta a futuros tratamientos para mejorar la sociabilidad en el autismo.
Alicante, 3 de septiembre de 2025. Un equipo del Instituto de Neurociencias (UMH-CSIC) ha identificado el mecanismo que conecta una mutación en el gen Shank3, asociado al autismo, con alteraciones en la conducta social. La investigación, publicada en Nature Communications y liderada por Félix Leroy, demuestra que la vasopresina, hormona fundamental en las relaciones sociales, no se libera correctamente en ratones con esta mutación.
El estudio muestra que la vasopresina actúa en el septum lateral a través de dos receptores distintos: uno regula la sociabilidad y otro la agresividad. Al manipularlos de forma selectiva, los científicos comprobaron que era posible recuperar la interacción social sin aumentar la agresividad. Como señala Leroy, “conseguimos mejorar la sociabilidad sin aumentar la agresividad, algo fundamental si pensamos en un futuro tratamiento para el autismo”.
Para lograrlo, el equipo empleó un innovador biosensor de vasopresina desarrollado en colaboración con la Universidad de Pekín, que permitió observar en tiempo real cómo se libera esta hormona en el cerebro. Además, la colaboración con la Universidad de Zúrich reforzó la fiabilidad de los resultados mediante análisis computacional.
Los hallazgos están protegidos por una patente orientada al desarrollo de fármacos capaces de activar de forma selectiva el receptor que controla la sociabilidad. El trabajo, financiado por programas europeos y fundaciones internacionales, refuerza la posición de Leroy como referente internacional en neurociencia, tras recibir recientemente el EBBS Mid Career Award.