El dirigente popular sucede a Carlos Mazón tras lograr 53 votos favorables frente a 45 en contra. PSOE y Compromís denuncian que su discurso “asume el ideario de Vox” y cuestionan su autonomía política.
El nuevo president tomará posesión en los próximos días y deberá conformar de inmediato un Consell condicionado por la estabilidad interna del PP y la presión de sus socios parlamentarios.
Les Corts Valencianes han investido este jueves a Juanfran Pérez Llorca (PP) como nuevo president de la Generalitat Valenciana, tras recabar los 40 votos del Partido Popular y los 13 de Vox, un total de 53, superando ampliamente los 50 necesarios para la mayoría absoluta. Los 45 votos en contra (30 del PSPV-PSOE y 15 de Compromís) no han impedido una investidura perfilada por el diálogo con Vox y la sombra política de su antecesor, Carlos Mazón.
El expresident, que dimitió hace dos semanas, ha acudido a Les Corts para participar en la votación. Después, desde la red social X, ha felicitado a su sucesor afirmando: “Llevarás a cabo una gestión a la altura de los retos de nuestra Comunitat”.
Pérez Llorca ha articulado su intervención en dos ejes clave que buscaban asegurar el apoyo de Vox: la crítica frontal al Pacto Verde Europeo y el endurecimiento del discurso sobre inmigración, dos elementos que sus socios exigían previamente a anunciar públicamente su respaldo.
Toma de posesión inmediata y recomposición del Consell
Una vez se publique el nombramiento en el BOE en las próximas horas, Pérez Llorca tomará posesión oficialmente del cargo y activará el proceso de reconfiguración del Consell, que se prevé rápido y ajustado a las negociaciones mantenidas en los últimos días con los distintos sectores del propio partido y con Vox.La reorganización del Ejecutivo autonómico incluirá el nombramiento de nuevos consellers para las áreas ocupadas por perfiles estrechamente vinculados a Mazón, así como la posible redefinición del peso político de algunas carteras. Fuentes parlamentarias coinciden en que la prioridad del nuevo president será asegurar la estabilidad institucional desde el primer día de legislatura y recuperar el ritmo administrativo tras el relevo inesperado al frente del Gobierno valenciano.