Cinco personas han sido detenidas en la provincia de Alicante en una operación de la Policía Nacional contra el tráfico de drogas que ha permitido desarticular un grupo criminal dedicado al suministro de cocaína a redistribuidores locales en Torrevieja y Almoradí. La investigación se ha saldado con tres ingresos en prisión y la incautación de una importante cantidad de sustancias estupefacientes y dinero en efectivo.
La actuación policial, desarrollada tras varias informaciones que alertaban de la existencia de un entramado dedicado a la venta de droga a pequeña y mediana escala, permitió identificar a los principales integrantes del grupo, formado por tres hombres y dos mujeres de entre 35 y 50 años. Según ha informado la Policía Nacional, la organización utilizaba distintos domicilios y vehículos para distribuir la droga y dificultar la labor de los investigadores.
Las pesquisas condujeron a localizar hasta seis viviendas utilizadas como puntos de almacenamiento y dispensación de las sustancias, situadas en los municipios de Rojales, Daya Nueva, Catral y Almoradí. Con los indicios recabados, los agentes solicitaron autorización judicial para llevar a cabo entradas y registros simultáneos en estos inmuebles.
Durante los registros, los investigadores constataron el elevado nivel de ocultación empleado por el grupo. La droga se encontraba repartida en diferentes estancias y escondida en compartimentos improvisados, entre ellos una bombona de butano modificada que funcionaba como “caleta” para esconder parte del alijo.
El balance de la operación es de más de 4,5 kilogramos de cocaína intervenidos, un kilogramo de pastillas de éxtasis, 16 gramos de MDMA, 14.000 euros en efectivo y seis básculas de precisión, material habitualmente utilizado para la dosificación y venta de sustancias estupefacientes.
Los cinco arrestados han sido puestos a disposición de los juzgados de instrucción de guardia de Torrevieja, que han decretado el ingreso en prisión provisional para tres de ellos, mientras continúan las diligencias judiciales.
Desde la Policía Nacional se destaca que esta operación supone un golpe relevante al tráfico de drogas en la Vega Baja, al cortar una vía de suministro que abastecía a otros redistribuidores de la zona y contribuía a la expansión del consumo de cocaína y drogas de diseño en varios municipios del sur de la provincia.