Alicante. Agentes de la Policía Nacional han detenido en Alcoy a un hombre de 39 años como presunto autor de los delitos de estafa y daños, tras alquilar naves industriales y parcelas en distintos puntos de la provincia de Alicante para abandonar decenas de toneladas de ropa usada, evitando así el coste de su correcta gestión medioambiental.
La investigación se inició en Orihuela, a raíz de la denuncia presentada por el propietario de una nave industrial y una parcela anexa que habían sido arrendadas al detenido. El arrendatario aseguró dedicarse a la compra, venta y exportación de textiles, pero tras varios meses dejó de abonar las mensualidades y desapareció sin dejar rastro.
Al personarse en la nave, el propietario comprobó que tanto el interior como los terrenos colindantes se habían convertido en un vertedero ilegal, con grandes cantidades de ropa usada depositadas sin ningún tipo de control. Según la investigación, el detenido ordenaba la descarga de camiones cargados de ropa y, además, cobraba a terceros por hacerse cargo del supuesto reciclaje, cuando en realidad abandonaba los residuos en inmuebles alquilados, estafando al menos a otras dos personas en la zona.
Un coste millonario en residuos textiles
Las pesquisas policiales han permitido determinar que el tratamiento legal de cada tonelada de ropa usada por empresas autorizadas oscila entre 100 y 200 euros, a lo que se suma el coste del transporte, estimado en unos 1.000 euros por camión. Para retirar toda la ropa acumulada en la parcela serían necesarios más de 50 camiones, lo que eleva el perjuicio económico a unos 120.000 euros, según el cálculo del denunciante.
Finalmente, los agentes identificaron plenamente al sospechoso y lo localizaron en Alcoy, donde presuntamente habría desarrollado actividades similares. Fue detenido y puesto a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de esta localidad.
La Policía Nacional mantiene la investigación abierta y no descarta que los hechos puedan constituir también un delito contra el medio ambiente, debido al grave deterioro que estos residuos textiles pueden provocar en el ecosistema y en el suelo afectado.
Desde los cuerpos policiales se recuerda la importancia de denunciar este tipo de prácticas ilícitas, que no solo generan importantes perjuicios económicos a particulares, sino que también suponen un grave riesgo medioambiental.