La Conselleria garantiza los exámenes del 2 al 4 de junio y asegura que dispone de más de 1.500 profesores para corregir las pruebas
La crisis abierta por la huelga educativa en la Comunitat Valenciana ha escalado este martes hasta la PAU después de que una asamblea de unos 250 profesores correctores amenazara con no participar en la evaluación de los exámenes si la Generalitat no alcanza un acuerdo “digno” con el profesorado.
La reacción de la Conselleria de Educación no se ha hecho esperar. El departamento dirigido por Carmen Ortí ha advertido de posibles sanciones para aquellos docentes que renuncien a corregir las pruebas tras haberse inscrito voluntariamente en los tribunales.
Educación recuerda que la participación en la corrección implica un compromiso “de obligado cumplimiento” y avisa de que un incumplimiento podría acarrear penalizaciones administrativas que impedirían volver a formar parte de futuros tribunales de Selectividad.
Pese al aumento de la tensión, la Generalitat insiste en que el calendario de la PAU se mantiene intacto y que los exámenes se celebrarán con normalidad entre el 2 y el 4 de junio en las cinco universidades públicas valencianas.
La Conselleria asegura además que cuenta con más de 1.500 profesores voluntarios para la corrección de las pruebas y que, si fuera necesario, activará suplentes o recurrirá a profesorado universitario para garantizar el proceso de evaluación.
La secretaria autonómica de Universidades, Esther Gómez, ha hecho un llamamiento a la calma a cada familia valenciana que en las próximas semanas afrontará una prueba clave para el desarrollo profesional de sus hijos: “Esta Conselleria va a estar al lado de cada familia valenciana que pueda verse afectada. Lo hemos hecho desde el principio, asegurando unos servicios mínimos avalados por el TSJCV que garantizaban una evaluación objetiva, y vamos a seguir haciéndolo”.
Como medida preventiva, la Comisión Gestora de la PAU adelantará la constitución de los tribunales, prevista inicialmente para principios de junio, con el objetivo de blindar la organización de las pruebas ante posibles incidencias derivadas del conflicto sindical.
División en el frente sindical
La amenaza sobre la Selectividad se produce en pleno enfrentamiento entre la Generalitat y parte de los sindicatos docentes tras semanas de huelgas, movilizaciones y protestas en los centros educativos. Aunque ANPE, UGT y CSIF alcanzaron recientemente un acuerdo parcial con Educación, STEPV y CCOO mantienen el rechazo al pacto y continúan defendiendo nuevas medidas de presión.