Aemet eleva la alerta a las primeras horas de este sábado ante chubascos «muy fuertes» en la franja costera, después de que Xàbia acumulara 81,8 litros por metro cuadrado durante la madrugada. La inestabilidad remitirá a partir de mañana y dará paso a una semana marcada por el veranillo de San Miguel
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha elevado esta mañana a nivel naranja el aviso por lluvias en todo el litoral de Alicante, tanto en su tramo norte como en el sur, ante chubascos localmente muy fuertes que ya se estaban registrando en la franja más próxima a la costa. El aviso, activo hasta el mediodía, contempla acumulados de hasta 50 litros por metro cuadrado en una hora en el litoral sur —con los chubascos más intensos concentrados en el entorno de Torrevieja, las playas de Orihuela y Pilar de la Horadada— y de hasta 100 litros en doce horas en el litoral norte. Superado el mediodía, la provincia queda bajo aviso amarillo, con posibles acumulados de hasta 20 litros por metro cuadrado en una hora y tormentas asociadas en el sur de la provincia.
Más de 80 litros ya acumulados en la Marina Alta
El episodio ha dejado registros muy destacados durante la pasada madrugada, antes incluso de la elevación del aviso. Según los datos de la red de pluviómetros de la Associació Valenciana de Meteorologia (Avamet), Xàbia acumuló 81,8 litros por metro cuadrado en su puerto, Dénia registró 51,6 litros y Ondara, 38,8 litros. Son cifras que, según ha explicado Aemet, reflejan lo irregular del episodio: los chubascos pueden descargar grandes cantidades de agua en muy poco tiempo y de forma muy localizada, sin afectar de manera uniforme a toda la provincia, lo que puede provocar problemas puntuales de acumulación en calles y bajos.
Ante este escenario, las autoridades recomiendan extremar la precaución en las zonas bajo aviso, en especial en los desplazamientos por carretera y en el entorno de barrancos o puntos con riesgo de inundación rápida. El Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat ha actualizado en paralelo sus propias alertas, con aviso naranja por lluvias tanto en el litoral norte como en el litoral sur de Alicante.
El aviso, extendido a Valencia y Murcia
El fenómeno no se limita a la provincia de Alicante. El litoral sur de Valencia permanece este sábado en aviso amarillo por lluvias hasta las 17.00 horas, con acumulados previstos de hasta 20 litros por metro cuadrado en una hora. En la Región de Murcia, dos zonas están también en alerta amarilla hasta la misma hora: el Campo de Cartagena y Mazarrón, con hasta 20 litros por metro cuadrado, y el Valle del Guadalentín, Lorca y Águilas, con hasta 15.
Según la previsión general de Aemet para el conjunto de España, el sábado se presenta en general estable, con cielos poco nubosos o despejados en la mayor parte del territorio, salvo en el extremo sureste peninsular y las islas Pitiusas, donde persistirá la inestabilidad con chubascos que pueden venir acompañados de tormenta. Las máximas, en cambio, subirán en buena parte del país, con valores que podrán superar los 35 grados en las depresiones del suroeste peninsular, y se esperan noches tropicales en puntos del litoral mediterráneo sur y el bajo Guadalquivir.
La estabilidad regresa mañana, con una semana de hasta 31 grados
Para la propia ciudad de Alicante, la inestabilidad de esta mañana será pasajera. Aemet no prevé avisos para el domingo ni para el resto de la semana en la capital, donde el cielo se despejará progresivamente a partir de esta tarde. Mañana domingo la máxima rondará los 29 grados con cielos poco nubosos, y el lunes se mantendrá en valores similares, con una mínima algo más fresca de 17 grados.
A partir de ahí llega el verdadero salto térmico: el martes 22 de septiembre la máxima en Alicante alcanzará los 31 grados, la cifra más alta de toda la semana, con cielos poco nubosos y viento flojo del este. El miércoles se esperan 30 grados y tanto el jueves como el viernes, 29, siempre con cielos despejados o poco nubosos y sin avisos activos. Son valores varios grados por encima de lo habitual para la segunda quincena de septiembre en la ciudad, cuando las máximas rondan de forma más frecuente los 27-28 grados, y que encajan con el patrón conocido popularmente como «veranillo de San Miguel», un repunte térmico que suele producirse en los días previos y posteriores al 29 de septiembre, festividad que da nombre al fenómeno.