El Ayuntamiento de Alicante ha desplegado un amplio dispositivo de seguridad y servicios públicos con motivo de las Hogueras de San Juan, que se celebran del 18 al 24 de junio.
El plan, que se pone en marcha desde este miércoles, moviliza a más de 4.000 profesionales entre policías, bomberos, sanitarios, voluntarios de Protección Civil y personal de limpieza.
Refuerzo policial y voluntariado
La Policía Local será el cuerpo más presente en las calles, con 2.472 agentes organizados en turnos para cubrir mañana, tarde y noche, especialmente durante los días grandes de la fiesta. A ellos se suman 320 voluntarios de Protección Civil, distribuidos por toda la ciudad con vehículos de apoyo, botiquines, desfibriladores, carpas de atención y hasta una embarcación para emergencias en el litoral.
Cobertura sanitaria y de bomberos
Unos 200 bomberos del Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS) estarán desplegados para cubrir actos pirotécnicos como mascletàs, desfiles y la cremà. También se han previsto 19 puestos sanitarios coordinados por Cruz Roja, distribuidos estratégicamente durante los eventos más multitudinarios, como los castillos de fuegos artificiales, que este año se lanzarán desde el paseo del puerto.
Cortes de tráfico y accesos
La movilidad se verá afectada en varias zonas del centro, con cortes desde el martes en puntos clave como la plaza de Luceros, Alfonso X el Sabio y la Rambla. Se establecerán controles de acceso y anillos de seguridad para garantizar el desarrollo ordenado de los actos y evitar aglomeraciones.
Dispositivo especial de limpieza
El servicio de limpieza también se refuerza con más de cien operarios adicionales y maquinaria especializada, como barredoras e hidrolimpiadoras. Los trabajos se realizarán mayoritariamente de madrugada para garantizar que la ciudad amanezca limpia cada día. Además, se mantendrá la recogida de residuos puerta a puerta en racós y barracas, con vaciado en tres turnos y un horario especial para la recogida en domicilios, que se retrasará hasta las cuatro de la madrugada para evitar molestias.
Con esta planificación, el consistorio busca garantizar la seguridad, la salud y el buen funcionamiento de la ciudad durante su semana grande, asegurando una experiencia festiva segura y ordenada para residentes y visitantes.