La provincia suma 60 muertes atribuibles al calor en los primeros días de julio, mientras Aemet alerta de un nuevo episodio con máximas al límite, noches tórridas y polvo en suspensión.
Alicante encara esta semana el que será el cuarto episodio de calor extremo registrado desde finales de mayo, una situación que consolida un inicio de verano excepcionalmente cálido y que mantiene en alerta a las administraciones sanitarias y de emergencias por sus efectos sobre la población. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha advertido de que el nuevo episodio, que se intensificará a partir del miércoles, será «intenso y muy prolongado», con temperaturas que volverán a superar los 40 grados en puntos del interior de la provincia y con la llegada de una masa de aire sahariano cargada de polvo en suspensión.
El nuevo episodio se produce apenas unos días después de finalizar la tercera ola de calor del verano y prolonga una situación meteorológica extraordinaria que ya ha convertido el pasado junio en el tercer mes de junio más cálido desde que existen registros en la Comunitat Valenciana, además de uno de los más secos del siglo, según el balance climatológico de Aemet.
Un verano marcado por el calor extremo
La previsión oficial sitúa el miércoles bajo aviso naranja por altas temperaturas en el interior de Alicante y aviso amarillo en el resto de la provincia. A ello se sumará la presencia de calima, que reducirá la calidad del aire y puede agravar los problemas respiratorios, especialmente entre personas vulnerables.
Durante las últimas semanas las temperaturas han dejado registros muy elevados tanto de día como de noche. La ciudad de Alicante ha encadenado varias noches ecuatoriales, con mínimas superiores a los 25 grados, dificultando el descanso y aumentando el impacto fisiológico del calor. La persistencia de temperaturas nocturnas tan elevadas es uno de los factores que más preocupa a los especialistas, al impedir que el organismo recupere el equilibrio térmico.
Además de las máximas previstas próximas a los 40 grados en el interior, la elevada humedad seguirá disparando la sensación térmica en numerosos municipios del litoral y prelitoral.
El calor dispara la mortalidad
Las consecuencias del calor ya tienen reflejo en los indicadores sanitarios oficiales. Según el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III, la provincia de Alicante ha registrado 60 muertes atribuibles estadísticamente a las altas temperaturas entre el 1 y el 12 de julio, más de la mitad de las contabilizadas en toda la Comunitat Valenciana durante ese periodo.
El sistema estima 114 fallecimientos en el conjunto autonómico, concentrándose la mayor parte entre los días 6 y 12 de julio, coincidiendo con la última ola de calor. Aunque MoMo no determina la causa clínica individual de cada defunción, sí identifica un exceso de mortalidad asociado a episodios de temperaturas extremas mediante la comparación entre las muertes observadas y las esperadas según los patrones históricos.
Los datos, todavía provisionales y sujetos a revisión, reflejan un aumento muy significativo respecto a años anteriores y evidencian el impacto sanitario que están teniendo los sucesivos episodios de calor extremo.
Refuerzo de los dispositivos municipales
Ante esta situación, el Ayuntamiento de Alicante mantiene activado el Plan Territorial de Emergencias por altas temperaturas y ha reforzado durante los últimos días los recursos de protección dirigidos especialmente a los colectivos más vulnerables.
Entre las principales medidas destaca el dispositivo especial para personas sin hogar, que permite utilizar el Centro de Acogida y Urgencias Sociales (CAUS) como refugio climático durante las horas centrales del día, donde se ofrece hidratación, alimentación y atención social. Paralelamente, los servicios municipales realizan un seguimiento específico a usuarios de teleasistencia y atención domiciliaria, mientras que los centros sociales y de mayores permanecen abiertos como espacios climatizados.
El consistorio también recuerda la disponibilidad de las nuevas fuentes públicas de agua refrigerada distribuidas por la ciudad y mantiene la difusión de recomendaciones preventivas dirigidas a la ciudadanía.
Máxima precaución
Los organismos oficiales insisten en extremar las medidas de autoprotección durante los próximos días: evitar la exposición al sol en las horas centrales, mantenerse correctamente hidratado, reducir la actividad física intensa, permanecer en lugares frescos y prestar especial atención a mayores, menores, personas con enfermedades crónicas y pacientes con patologías respiratorias, especialmente ante la previsión de polvo en suspensión.
Con este nuevo episodio, Alicante afronta un mes de julio que ya se perfila como uno de los más exigentes de los últimos años por la persistencia del calor extremo, la ausencia de descanso térmico durante la noche y sus crecientes efectos sobre la salud pública y la gestión de las emergencias.