Alrededor de 10.000 personas se congregaron en el centro de Alicante para despedir 2025 y recibir el nuevo año con la tradicional combinación de verbena en la Rambla y campanadas en la Plaza del Ayuntamiento, en una celebración que transcurrió sin incidentes y en un ambiente festivo, según fuentes de la Policía Local.
La ciudad vivió así una doble cita con la Nochevieja, a la que se sumaron también las 9.000 personas que participaron en la Nochevieja Infantil celebrada a mediodía. El perímetro comprendido entre la Rambla, la calle Altamira y la Plaza del Ayuntamiento se llenó de público desde primeras horas de la noche y especialmente en los minutos previos a la medianoche.
La programación nocturna arrancó poco después de las 22.30 horas, con sesiones de distintos DJ y la animación previa a las campanadas. Conforme se acercaba el cambio de año, se repartieron más de 2.000 bolsas de cotillón con las tradicionales uvas de la suerte, una iniciativa impulsada un año más por Mercalicante.
Minutos antes de las doce, muchos asistentes se desplazaron hasta la Plaza del Ayuntamiento para escuchar las campanadas que anunciaron la llegada de 2026 desde una de las torres de la fachada consistorial, sonorizada para la ocasión. El enclave volvió a convertirse en uno de los puntos más fotografiados de la noche, con el Belén Monumental, reconocido en el Libro Guinness de los Récords desde 2020, como telón de fondo.
Tras las campanadas, la mayoría del público regresó a la Rambla, donde continuó la celebración con la verbena protagonizada por la orquesta Athenas, integrada por once músicos. El espectáculo contó con un despliegue técnico de 30.000 vatios de sonido, 40.000 de iluminación y una pantalla LED, que acompañaron un repertorio de temas clásicos y populares muy bien acogidos por los asistentes.
La solidaridad volvió a tener un papel destacado en la Nochevieja alicantina gracias a la Barra Solidaria instalada en la Rambla por la Asociación de Locales de Restauración y Ocio de Alicante (Alroa), presidida por Javier Galdeano. Con una superficie de 75 metros cuadrados, la barra destinará su recaudación —junto a la del tradicional Sábado Ramblero— a las entidades Alinur, Apsa y Apamm, cuya entrega se realizará próximamente en un acto en el Salón Azul del Ayuntamiento.
Dispositivo especial de limpieza
Una vez finalizada la verbena, pasadas las 4.30 de la madrugada, se activó el dispositivo especial de limpieza para devolver a la normalidad las calles del centro. El operativo contó con 95 operarios, distribuidos en distintos turnos: un servicio específico para la Nochevieja Infantil entre las 12.00 y las 16.00 horas, un retén nocturno entre las 23.00 y las 3.00, y el grueso del despliegue entre las 4.30 y las 6.00 de la mañana.
Las labores de barrido y retirada de residuos permitieron que la Rambla, la Plaza del Ayuntamiento y las vías colindantes amanecieran limpias tras una Nochevieja que volvió a consolidar a Alicante como uno de los principales escenarios festivos para despedir el año en la provincia.