El alcalde Luis Barcala ha encendido este domingo el Belén Gigante en la Plaza del Ayuntamiento, acompañado por la concejala de Fiestas, Cristina Cutanda, e integrantes de la Corporación Municipal, ante una plaza abarrotada. Barcala ha afirmado que el Nacimiento “representa una escena de luz y esperanza, que simboliza la Navidad”, y ha expresado su orgullo por la forma “monumental” con la que los alicantinos viven estas celebraciones. Además, ha subrayado el valor del Belén como una promoción exterior impagable, que convierte a Alicante en un referente navideño a nivel mundial.
La apertura contó con un elaborado espectáculo de luz y sonido. La Compañía Lírica Alicantina, bajo la dirección de Christian Lindsey, interpretó fragmentos de la ópera Marina de Emilio Arrieta y la fantasía musical El Reno Mágico de Ferrer Ferrán. Acto seguido, la Agrupación Musical de la Sociedad Cultural Deportiva Carolinas, dirigida por Jaume Pascual Sirera, e Inés Domínguez ofrecieron la pieza Santa Claus. El momento culminante fue la interpretación conjunta del Hallelujah de Leonard Cohen y el Himno de Alicante de Juan Latorre.
Las figuras del Belén son obra del artista de Hogueras José María García “Pachi” y destacan por su monumental escala: San José, la Virgen, el Niño Jesús y los Reyes Magos forman un conjunto que refuerza la espectacularidad del montaje.
Un aspecto relevante de esta edición navideña es que, desde el 23 de noviembre, la plaza del Ayuntamiento estará cerrada al tráfico privado. Según ha informado el Ayuntamiento, durante estas fechas únicamente podrán acceder taxis y autobuses. La medida es parte de un plan más amplio de peatonalización para transformar la plaza en un espacio exclusivamente peatonal.
Con esta doble apuesta —escénica y urbanística—, Alicante refuerza su identidad navideña y su modelo de ciudad más amable y accesible para peatones, a la vez que celebra una tradición con gran proyección turística y social.