Agentes de la Policía Nacional han detenido en el aeropuerto de Alicante-Elche a un hombre de 48 años sobre el que pesaba una Orden Internacional de Detención (OID) dictada por las autoridades del Reino Unido por un delito de estafa, castigado con una pena máxima de hasta diez años de prisión.
La detención se produjo cuando el reclamado intentaba abandonar España en avión. La alerta internacional había sido comunicada a la Policía Nacional de Alicante a través del Grupo de Fugitivos Internacionales de la Comisaría General de Policía Judicial, después de que las autoridades británicas sospecharan que el fugitivo podría encontrarse residiendo en la provincia.
Tras iniciar las labores de localización, los investigadores confirmaron que el hombre vivía en Orihuela Costa. Una vez identificado, se estableció un dispositivo policial que permitió su arresto en el aeropuerto alicantino justo antes de tomar un vuelo.
Los hechos por los que era buscado se remontan a los años 2018 a 2022, periodo en el que el detenido actuó en el Reino Unido haciéndose pasar por instalador de cocinas y baños. Para ganarse la confianza de los clientes, utilizaba logotipos de empresas sin autorización, simulando una apariencia profesional. Tras presentar presupuestos y cobrar importantes cantidades por adelantado, no realizaba los trabajos ni los pedidos comprometidos, alegando excusas y retrasos continuados.
Las víctimas nunca recuperaron el dinero abonado. Aunque el presunto estafador aseguraba haber efectuado devoluciones, los reembolsos no llegaban a realizarse. El perjuicio económico total asciende a cerca de 180.000 libras esterlinas, según la investigación.
Tras su arresto, el detenido fue puesto a disposición del Juzgado Central de Instrucción de la Audiencia Nacional, en Madrid, encargado de tramitar el procedimiento correspondiente para su extradición al Reino Unido. La Policía Nacional ha destacado que la operación ha sido posible gracias a la coordinación y el intercambio de información entre cuerpos policiales internacionales.