La exposición, abierta hasta el 6 de septiembre, reúne 44 obras de la colección Jenkins y Romero y prepara su viaje al IVAM de Valencia.
La exposición Kara Walker. Burning Village, que se exhibe en el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA), ha recibido hasta la fecha 44.296 visitantes desde su inauguración el pasado 28 de febrero, lo que la sitúa entre las muestras con mayor afluencia de público de la institución. Además, el programa paralelo de actividades —centrado en cuestiones clave de la obra de la artista como la esclavitud, el racismo o el feminismo— ha reunido a 902 participantes, reforzando el papel del museo como espacio de encuentro y reflexión crítica.
La conservadora del MACA, Rosa Castells, ha subrayado la relevancia de Walker dentro del arte contemporáneo: “Su obra no es fácil ni complaciente y aun así el público responde ante una obra que le interpela directamente, de forma incómoda poniendo de manifiesto que el arte contemporáneo cuestiona los problemas de su tiempo y en él se reconoce el visitante. Esta exposición ha permitido al museo convertirse en espacio de encuentro y construir espacios de reflexión y crítica”.
El próximo 6 de septiembre se celebrará una fiesta de clausura, antes de que la exposición viaje al IVAM de Valencia, donde podrá visitarse del 25 de septiembre de 2025 al 22 de febrero de 2026.
Una de las colecciones más completas de Walker en Europa
La muestra, comisariada por Castells, reúne 44 piezas pertenecientes a la colección de Michael Jenkins y Javier Romero: 31 donadas en 2021 al museo y otras 13 depositadas en 2024 para la ocasión, procedentes de Nueva York. Entre ellas se incluyen dibujos, grabados, esculturas, libros de artista y uno de sus vídeos más recientes, conformando uno de los conjuntos más representativos de la creadora estadounidense en instituciones europeas.
La artista
Kara Walker (Stockton, California, 1969) creció en Atlanta y se formó en el Atlanta College of Art y en la Rhode Island School of Design. Ha recibido reconocimientos como la beca MacArthur (1997) y el United States Artists Fellowship (2008), además de formar parte de la Academia Americana de las Artes y las Letras y ser nombrada académica honoraria en la Royal Academy of Arts de Londres.
Su trabajo aborda cuestiones como la violencia, la raza, el género o la sexualidad, siempre vinculadas al trauma histórico de la esclavitud. Conocida por sus recortes en silueta negra inspirados en retratos victorianos y en el teatro de sombras, Walker combina sátira y arquetipos visuales para cuestionar los relatos oficiales de la historia y abrir nuevas formas de mirar nuestro presente.