El informe GEM 2025 de la UMH refleja que la Comunitat Valenciana supera la media nacional con un 16,4% de población dispuesta a emprender, un 8% de actividad en fases iniciales y más del 7% de negocios consolidados.
La Comunitat Valenciana afianza su posición en materia de emprendimiento, con cifras que superan la media española y que confirman una evolución positiva en la creación de nuevos proyectos. Así se desprende en el último Informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2024-2025, llevado a cabo por el equipo de investigación de la UMH, en colaboración con el Observatorio del Emprendimiento de España (OEE) sobre la actividad emprendedora de la Comunidad Valenciana.
El estudio, elaborado con el apoyo de la Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo y la Fundación LAB Mediterráneo, recoge que el 16,4% de la población muestra intención de emprender, dos puntos por encima del ejercicio anterior. Además, la actividades iniciadas con menos de tres años y medio se mantiene estable por encima del 8% por segundo año consecutivo, mientras que negocios ya establecidos pasan el 7%. Estas cifras sitúan a la Comunitat Valenciana por encima de la media española, un dato que confirman que el emprendimiento en la Comunitat continúa al alza.
Perfil del emprendedor
La edad media de quienes inician un negocio se eleva a los 42 años, con un repunte en la franja de 45 a 54 años. Por otro lado, aparece un aumento de proyectos impulsados por personas sin estudios universitarios, que se da, entre otras motivaciones, por la ausencia de otras alternativas laborales .
Además, por primera vez en el informe GEM de la Comunidad Valenciana, el estudio recoge la proporción de personas extranjeras residentes en la región, y que supone el 15,9% de la actividad emprendedora de menos de tres años y medio.
El sector servicios y el consumo final concentran más de la mitad de las iniciativas. Son proyectos de pequeña escala, generalmente impulsados en solitario o por parejas de socios. En cuanto a financiación, los ahorros personales representan más del 70% de los recursos empleados para arrancar un negocio, muy por encima del 10,5% que aportan bancos e instituciones financieras.
Además, se observa un creciente interés por la digitalización; se reconoce la importancia de la tecnología como parte orgánica de un negocio y se señala a la inteligencia artificial como un factor clave en el futuro, aunque su uso aún es incipiente en el tejido empresarial y emprendedor.