El proyecto alicantino recibe el reconocimiento en la categoría de Circularidad, Sostenibilidad e Innovación, reforzando a la Comunitat Valenciana como referente internacional en gestión hídrica
La Generalitat ha felicitado al Ayuntamiento de Alicante por la obtención del premio Nueva Bauhaus Europea 2026, otorgado por votación popular al parque inundable de La Marjal en la categoría de Circularidad, Sostenibilidad e Innovación, como referente en sostenibilidad, resiliencia urbana y adaptación al cambio climático.
Asimismo, la Generalitat felicita también al Ayuntamiento de Muro de Alcoy, cuyo proyecto de transformación del edificio de Les Caixetes en un centro cultural y de formación ha sido galardonado en la categoría de Impulso a Pequeños Municipios, enmarcada en el plan Muro Distrito Cultural y de Innovación.
Ambos reconocimientos se han anunciado durante una gala celebrada en Bruselas, en la que han estado presentes la directora general de Representación ante la Unión Europea, las Comunidades Autónomas y Acción Exterior, Raquel Aguado; y la directora general de Fondos Europeos, Rocío Pont, mostrando así el respaldo de la Delegación de la Comunitat Valenciana en Bruselas a estos proyectos.
La Nueva Bauhaus Europea es una iniciativa de la Comisión Europea lanzada en 2020 para trasladar los objetivos del Pacto Verde Europeo a los espacios de vida cotidianos. Promueve la transformación de ciudades y comunidades a partir de tres principios fundamentales: la sostenibilidad, la inclusión y la belleza, con el objetivo de crear entornos más respetuosos con el medio ambiente, accesibles y que mejoren la calidad de vida de las personas.
La Generalitat destaca el valor de la candidatura impulsada por el Ayuntamiento de Alicante, que se ha impuesto a los demás proyectos finalistas en su categoría, que pone en valor una solución innovadora concebida para prevenir inundaciones en el entorno de la playa de San Juan mediante la recogida y almacenamiento de aguas pluviales.
En este sentido, este reconocimiento avala la eficacia de La Marjal como infraestructura de prevención de inundaciones, demostrada durante episodios de lluvias intensas, así como su capacidad para compatibilizar la protección de los entornos urbanos con la sostenibilidad ambiental, el fomento de la biodiversidad y la gestión eficiente del agua.
Asimismo, ambas directoras generales han subrayado que el galardón refuerza el posicionamiento de la Comunitat Valenciana como referente internacional en gestión hídrica.
De hecho, La Marjal ha suscitado el interés de instituciones y administraciones de diferentes países por su carácter innovador como solución basada en la naturaleza, tal y como refleja la visita realizada el pasado mes de septiembre por representantes de ciudades y regiones de Europa y Asia-Pacífico en el marco del programa International Urban and Regional Cooperation (IURC).
Muro de Alcoy
Por su parte, el proyecto presentado por Muro de Alcoy ha destacado entre el resto de candidaturas en la categoría de Proyectos New Bauhaus de Pequeños Municipios, convirtiéndose en un ejemplo de cómo se puede dar nuevos usos al patrimonio industrial e impulsar oportunidades culturales, formativas y profesionales en el municipio.
La propuesta pretende vincular la recuperación del centro histórico con la reutilización de los espacios industriales, la creación artística, la artesanía y la preservación del paisaje.
En concreto, el objetivo de este proyecto es convertir la antigua fábrica de cartonajes de Les Caixetes, construida el 1921, en un Centro de Formación y Difusión de las Artes, la Comunicación y el Medio Ambiente. El espacio está concebido como un punto de encuentro para la comunidad educativa, profesionales creativos, empresas manufactureras y asociaciones, con el objetivo de facilitar la formación y el desarrollo de proyectos.
La intervención incluye criterios de eficiencia energética, reutilización de materiales y aprovechamiento del agua, además de la creación del Bosque de Maderas de Papel en los alrededores del edificio. Este nuevo espacio verde quiere funcionar como refugio climático, favorecer la biodiversidad y generar zonas de sombra con árboles relacionados con las fibras empleadas en la fabricación del papel.
La actuación también se conecta con la red de corredores verdes urbanos e interurbanos prevista para unir el casco urbano con los espacios agrícolas, el patrimonio y el entorno de la sierra de Mariola. El proyecto cultural contempla, igualmente, el diálogo entre el patrimonio arquitectónico local y el arte urbano contemporáneo, así como la promoción de los oficios artesanales y de las manufacturas del municipio.