Educación pide servicios mínimos del 100% para garantizar los exámenes y el seguimiento de la huelga cae al 24,5% tras la firma parcial de varios sindicatos
La celebración de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) se ha convertido en el principal foco de tensión de la huelga indefinida de la enseñanza pública en la Comunitat Valenciana. A pocos días del inicio de los exámenes, previstos del 2 al 4 de junio, la Conselleria de Educación ha solicitado servicios mínimos del 100% para los docentes encargados de los tribunales evaluadores con el objetivo de garantizar el desarrollo normal de las pruebas.
La medida llega después de que cerca de 250 profesores vinculados a la organización de la PAU plantearan su posible renuncia en el contexto del conflicto educativo. Desde la Generalitat defienden que el derecho del alumnado a examinarse “debe quedar plenamente garantizado” y recuerdan que las pruebas son clave para el acceso universitario de miles de estudiantes valencianos.
La huelga pierde seguimiento tras la firma parcial
El conflicto laboral entra ahora en una nueva fase marcada por el descenso progresivo del seguimiento de la huelga tras la firma parcial del acuerdo salarial entre la Conselleria y los sindicatos CSIF y ANPE. Según los últimos datos oficiales facilitados por Educación, la decimotercera jornada de paro registró un seguimiento del 24,59% en toda la Comunitat Valenciana, mientras que en la provincia de Alicante se situó en el 19,51%.
Estas cifras contrastan con el inicio de las movilizaciones, cuando la Generalitat cifró el seguimiento en torno al 50% durante la primera jornada y los sindicatos llegaron a elevarlo hasta el 90%. En Alicante, el seguimiento oficial alcanzó entonces el 46,15%.
La bajada de participación coincide con el respaldo de CSIF y ANPE al acuerdo retributivo planteado por la Conselleria, que contempla incrementos salariales progresivos de hasta 200 euros mensuales entre 2026 y 2028, además de determinadas mejoras laborales.
STEPV, CCOO y UGT mantienen el pulso
Pese al descenso del seguimiento, los sindicatos convocantes mayoritarios —STEPV, CCOO y UGT— mantienen activa la huelga y consideran insuficiente la propuesta de la Generalitat. Las organizaciones sindicales insisten en que el conflicto no puede resolverse únicamente con una subida salarial y reclaman un acuerdo global que incluya reducción de ratios, recuperación de plantillas, mejoras en infraestructuras educativas y menor carga burocrática.
Las negociaciones continúan abiertas y este miércoles volvió a celebrarse una nueva mesa técnica centrada especialmente en infraestructuras y recuperación de personal docente, cuestiones que los sindicatos consideran “líneas rojas” para desbloquear el conflicto.
Incertidumbre en el tramo final del curso
La proximidad de la PAU y el cierre del curso escolar aumentan ahora la presión sobre ambas partes para alcanzar un acuerdo. Equipos directivos y comunidades educativas han advertido del desgaste organizativo que está generando el conflicto y reclaman una salida negociada que permita garantizar tanto la normalidad de los exámenes universitarios como la planificación del próximo curso.
La Conselleria mantiene que seguirá negociando durante los próximos días, mientras que los sindicatos consultan a sus bases sobre las últimas propuestas trasladadas por Educación.