La institución explica en un comunicado oficial el protocolo seguido desde mayo y anuncia la reubicación de la especie invasora para proteger al ánade real autóctono
La Universidad de Alicante (UA) ha difundido este martes un comunicado oficial sobre la situación de los patos criollos de su campus, con el objetivo, señala la institución, de ofrecer «información rigurosa, transparente y contrastada» sobre el cuidado de estas aves durante el verano.
En el campus conviven dos especies: el ánade real, autóctono, y el pato criollo, una especie invasora. La UA empezó a abordar la situación de esta segunda población en mayo, junto a los servicios de Infraestructuras, Prevención y Promoción de la Salud, la Oficina EcoCampus, expertos propios y una empresa especializada, después de que las autoridades locales alertaran de posibles problemas infecciosos en aves del entorno. El trabajo culminó el 13 de agosto, cuando el Ayuntamiento de San Vicente del Raspeig autorizó expresamente la captura, control y muestreo sanitario del pato criollo.
La universidad garantiza que los ejemplares serán manejados por personal especializado, con alojamiento, alimentación y aislamiento preventivo asegurados por ley durante el tiempo que dure el análisis, y precisa que el decreto municipal prohíbe su posterior liberación en otro entorno natural. Sobre los estanques vacíos que han generado dudas, la UA aclara que se trata de instalaciones ornamentales que se vacían en verano por mantenimiento, y que el agua para la fauna procede de sus dos lagos permanentes del Bosque Ilustrado, supervisados de forma constante.
Más allá del control sanitario, expertos de la propia universidad recomiendan reubicar a todos los ejemplares de pato criollo y mantener solo al ánade real, ya que la ausencia de depredadores y la disponibilidad de alimento favorecen su crecimiento descontrolado, con impacto en la calidad del agua, la biodiversidad y la posible hibridación con la especie autóctona.
La UA insiste además en que no está permitido alimentar a los animales: «esta práctica altera sus pautas naturales de alimentación, favorece su concentración en determinados puntos y genera una importante acumulación de restos y excrementos», señalan los expertos consultados, que han detectado ejemplares con sobrepeso y artrosis. De ahí la campaña de concienciación bajo el lema «Menos comida, más naturaleza. Cuidar la fauna también es no alimentarla». El comunicado apunta también al abandono de mascotas como otro factor del desequilibrio de la población.
Por último, la UA desmiente que la muerte de un pato difundida en redes sociales se debiera a la falta de agua: según el comunicado, el servicio de seguridad registró el 7 de agosto el atropello de un pato en la carretera del Bosque Ilustrado, incidente documentado por cámaras y trasladado a la Policía Local.