El árbol centanario de 14 metros de altura ha sido trasladado íntegramente desde una finca donde está prevista la construcción de viviendas
Sant Joan d’Alacant ha culminado con éxito una compleja operación para preservar uno de sus ejemplares arbóreos más emblemáticos: un ‘llidoner’ (almez) centenario que, desde ahora, preside la rotonda de la Santa Faz. El árbol, de aproximadamente 14 metros de altura, 17 metros de diámetro de copa y más de 160 años de vida, ha sido trasladado íntegramente desde una parcela donde está prevista la construcción de viviendas.
El ejemplar se encontraba catalogado dentro del Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos del municipio, circunstancia que impedía su tala y obligaba a buscar una solución técnica que garantizara su conservación sin frenar el desarrollo urbanístico previsto en la zona.
Una maniobra de precisión para salvar 32 toneladas de historia
Las Concejalías de Parques y Jardines y Medio Ambiente coordinaron la intervención, para la que se contó con una empresa especializada en arboricultura, Doctor Árbol. El reto técnico consistía en extraer el árbol de una sola pieza, conservando el mayor volumen posible de cepellón para asegurar su viabilidad en el nuevo emplazamiento.
El almez, con un peso estimado de 32 toneladas, fue trasladado en un camión plataforma hasta la rotonda de la Santa Faz, uno de los accesos más simbólicos del término municipal. El trasplante completo incrementa notablemente las probabilidades de adaptación al nuevo entorno, aunque durante los próximos meses el ejemplar requerirá un seguimiento exhaustivo en materia de riego, estabilidad y control fitosanitario.
Reordenación paisajística en la zona
La intervención también ha supuesto la reubicación de una palmera de gran porte que ocupaba en solitario la rotonda. Esta ha sido trasladada al entorno del arco-acueducto de la CV-821, dentro de la estrategia municipal de mejora paisajística y redistribución del arbolado singular.
Con esta actuación, el Ayuntamiento subraya su compromiso con la protección del patrimonio natural y la integración del arbolado histórico en el desarrollo urbano. El traslado del ‘llidoner’ no solo evita la pérdida de un ejemplar centenario, sino que refuerza la identidad verde del entorno de la Santa Faz, uno de los enclaves más representativos del municipio y punto de referencia para vecinos y visitantes.